Comer y Adelgazar con Alcachofa

Un deseo recurrente es quitarse los kilos de más. Se toman decisiones acerca de la dieta y el ejercicio, propósitos que en muchas ocasiones no pasan de ahí pero en otras muchas acaban siendo realidad. Por lo que si  vamos a combinar dieta y ejercicio es bueno saber el tipo de alimentación según la hora en la que se practica esa actividad física.

Si elegimos bien los alimentos podremos sacar más rendimiento de nuestro entrenamiento. La ingesta de calorías depende del ejercicio que vayamos a realizar, de la hora en que lo practiquemos y también de la intensidad con que lo vamos a hacer.

Por supuesto como norma general seguir las pautas de una dieta equilibrada y saludable.

Si hemos decidido hacer ejercicio por la mañana, nunca debemos hacerlo antes del desayuno sino inmediatamente después de un desayuno no muy copioso. Esta ingesta debe incluir hidratos de carbono y no solo un vaso de leche o un yogur. Pueden ser cereales con un yogur, pan preferentemente integral con leche.

Si es antes de la comida de mediodía cuando vamos a hacer deporte, debemos reponer los líquidos perdidos a través de la transpiración. También incluiremos ración de proteínas en la comida para regenerar el músculo. Si es después de comer la hora deportiva, tendremos que incluir en la comida alguna ración de hidratos (pasta, arroz…) pero bajo en grasas.

Si la hora de la merienda coincide con la hora del ejercicio, recordar que si ya han pasado más de tres horas desde que hayamos comido debemos tomar este tentempié antes del ejercicio. Una pulguita de pan unas galletas integrales o una pieza de fruta pueden ser el aporte ideal de hidratos para sacar más provecho de nuestra actividad deportiva.

Finalmente, si es la noche la hora elegida lo más importante es no hacerlo sin ingerir ningún alimento desde el mediodía, es decir, realizaremos una pequeña merienda y cenar después una porción de proteínas. Por ejemplo del huevo, pescado o carne magra. Y si nuestra agenda nos obliga a entrenar a partir de las 10 de la noche, la mejor opción es realizar una merienda cena y tras el ejercicio realizar un ligero tentempié y así poder acostarse cuanto antes.

Y por supuesto no descuidar la reposición de líquidos durante todo el día e incluso durante la propia actividad especialmente si esta es larga o intensa.

Pierde esos kilos de más y ¡con Buen Humor!

Normalmente cuando se está siguiendo una dieta de control de peso, surge en muchas ocasiones la sensación de desánimo, de falta de humor por renunciar a alimentos que nos gustan. También cuando cedemos a la tentación y tomamos aquellos alimentos más ricos en calorías, acabamos sintiendo remordimientos y culpa. Otras veces el seguimiento de esa dieta para adelgazar lo que produce es apatía, cansancio o astenia

Lo ideal es encontrar el equilibrio entre una dieta de control de sobrepeso y nuestro estado de ánimo.

Comer es un placer, y tomar esos alimentos que más nos gustan produce liberación de endorfinas, hormonas también llamadas mensajeros del buen humor. En la liberación de estas hormonas de la felicidad influyen el sabor, olor y demás características organolépticas del alimento pero también el entorno, si ese alimento favorito lo tomamos en buena compañía y en el momento adecuado.

Cuando se nos despierta el apetito por algún alimento de los prohibidos e inhibimos el impulso de comerlo, el deseo de tomarlo va en aumento hasta que caemos en la tentación y acabamos con sentimientos de culpa y remordimiento.

Estudios realizados por expertos en  nutrición demuestran que las dietas muy ricas en azúcares refinados, en grasas saturadas como son la bollería o los precocinados, se relacionan más con desequilibrios emocionales que otras dietas más ricas en frutas y verduras como la dieta mediterránea.

Por ello la dieta que sigamos debe ser equilibrada, sin que falten nutrientes específicos ni realizar ayunos prolongados.

Tampoco debe olvidarse la práctica regular de activad física pues sus efectos positivos se extienden  también al estado de ánimo contribuyendo a recuperar el buen humor.

Además conviene recordar que en la farmacia existen plantas medicinales como el glucomanano o el guaraná que bien empleadas nos ayudan a un mejor seguimiento de la dietas a seguir en caso de sobrepeso.

Baja de Peso con un buen Control Alimenticio

Muchas veces, después de vivir una alegre fiesta de temporada, nos hace pensar en la manera de eliminar esos kilos de más que entre tanta sopa y cocido se nos han ido pegando a la barriga, a las piernas o a la cintura.

Decidimos moderar nuestra ingesta pero ahí surgen muchas veces las dificultades para controlar el apetito y mantener una ingesta restringida en calorías que nos permita eliminar esos kilos de más.

Para facilitar esa recuperación de nuestro peso ideal es muy útil conocer qué alimentos retrasan el apetito, los que alargan la sensación de saciedad y controlan mejor la ingesta descontrolada de alimentos.

  • Para empezar tener muy claro que a mayor cantidad de grasa del alimento, no solo nos engorda más por su elevada cantidad de calorías sino que los alimentos grasos son los menos eficaces para calmar el apetito.
  • Los alimentos ricos en fibra por el contrario nos ayudan a conseguir sensación de saciedad. Es por esa razón por la que se recomiendan en las dietas para adelgazar y no porque tengan menos calorías que su versión refinada o sin fibra, como muchas veces se cree.
  • También debe tenerse claro que el apetito se controla mejor tomando cinco comidas ligeras  al día mejor que dos más copiosas. Por eso cualquier nutricionista recomienda siempre incluir dos tentempiés al día, a media mañana y de merienda: puede ser con proteína como un yogur o una pulguita de jamón. También interesante una pieza de fruta.
  • Los platos que combinan cereales con legumbres, como una ensalada de pasta con garbanzos, también resultan de gran poder saciante. Además hay que recordar que en una dieta equilibrada tipo mediterránea, dos raciones de legumbres a la semana están recomendadas.

También  podemos ayudarnos con plantas ricas en mucílagos de venta en farmacias como el fucus, asociado a una dieta para perder peso disminuye el apetito y aumenta la saciedad. También el glucomanano al tener la capacidad de aumentar 100 veces su volumen nos ayuda a adelgazar manteniendo una dieta baja en calorías. Nos hacen  más fácil el conseguir el objetivo de adelgazar.

Quiero Adelgazar, ¡pero tengo Hambre!

A todos nos pasa, en cuanto intentamos controlar nuestra ingesta de calorías para bajar esos kilos que nos sobran, nos entra un hambre terrible, sobre todo a ciertas horas, como a la una del mediodía, cuando ya hace un rato muy largo desde que hemos desayunado (en el peor de los casos no hemos desayunado, y entonces los rugidos de nuestro estómago pueden oírse a cierta distancia) y las señales de hambre que se producen en el cerebro, en el centro de control del apetito, empiezan a ser demasiado intensas como para poder olvidarlas.

El hambre, como la sed, es un impulso poderoso pues en realidad tiene como fin mantener nuestra integridad.  Se produce en el cerebro, igual que la saciedad. En el aparato digestivo se produce una hormona, la grelina, que  en periodos de ausencia de alimentos, su nivel sube, se segrega para despertar el apetito e ingerir alimentos. Al comer el nivel de grelina baja, y suben las incretinas y la colecistoquinina que nos producen saciedad.

También los ciclos de luz inciden en el apetito, así por la mañana, se segrega insulina para quemar los azúcares y alcanza su máximo a la una de la tarde, por eso es la hora en la que solemos sentir más ganas de comer.

Por eso se deben hacer cinco ingestas diarias, una de ellas a media mañana, sobre todo si desayunamos muy temprano (si pasan más de cinco horas el hambre se hace voraz). Con ese ligero tentempié de la mañana se consigue no llegar a la hora de comer con demasiada hambre, y nuestro apetito por grasas y alimentos muy ricos en calorías disminuirá. Por eso tembién conviene elegir bien los alimentos que vamos a tomar en ese tentempié: alimentos de efecto saciante como proteínas (un yogur desnatado, un poco de fiambre magro….) o glúcidos de digestión lenta como cereales integrales, una pieza de fruta, etc.

Además si aun así, nos cuesta controlar el apetito cuando estamos a dieta, podemos ayudarnos con plantas medicinales de efecto saciante como el glucomanano. Tiene un gran contenido en fibra con capacidad de absorber cien veces su peso en agua.

¿Aún sigues creendo que para adelgazar es necesario pasar hambre?

Errores Frecuentes cuando se quiere Adelgazar

Muchas veces y casi sin darnos cuenta al ponernos a dieta para bajar de peso cometemos algunos errores por desconocimiento o por falta de reflexión. Por ejemplo, ¿cuántos no habrán tomado más cantidad de pan de la habitual porque era integral y engorda menos?, ¿o cuanta gente no bebe agua con las comidas en la creencia de que el agua con la comida engorda?

Pues sí son muchos los errores que cometemos al querer eliminar el sobrepeso. Veamos los más famosos y que deberíamos evitar si queremos rebajar las calorías llevando una dieta equilibrada.

  • No desayunar y cenar demasiado. Es justo lo contrario de lo que hay que hacer, en el desayuno fruta, lácteos desnatados y cereales; y en la cena hay que ser moderado.
  • Hacer dieta muy restrictiva en determinadas épocas del año como después de las fiestas, antes de vacaciones o después del verano. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada todo el año, manteniendo el peso y evitando el efecto yo-yo (subir y bajar de peso continuamente).
  • Hacer una vida sedentaria, el ejercicio es muy importante y además de ser muy saludable ayuda, y mucho, a bajar de peso, por eso cualquier nutricionista en sus recomendaciones lo incluye siempre.
  • Pesarse todos los días no es necesario, podemos tener una pequeña variación entre un día y otro que nos lleve a confusión o nos agobie. Lo mejor es hacerlo un día fijo a la semana, por ejemplo todos los martes. Eso sí, la forma correcta de hacerlo es en ayunas, sin ropa y antes de la ducha.
  • Pensar que si se toma un alimento integral, ya sea pan, arroz, pasta o cereales, se puede tomar más cantidad. Lo integral es más sano por tener mayor cantidad de fibra pero en realidad tienen las mismas calorías, debemos respetar el tamaño de las raciones como si fuesen blancos.
  • No beber agua con las comidas. El agua es muy importante para nuestro cuerpo y ayuda a depurar y evitar la retención de líquidos. No tiene calorías, así que no engorda ni hace adelgazar.
  • Saltarse comidas con la intención de reducir calorías, al final acabamos picoteando más o dándonos un atracón a la hora de la cena. Además está comprobado que hacer solo dos comidas al día favorece la ganancia de grasa (el cuerpo las acumula para resistir tantas horas sin comer)
  • Seguir dietas milagro porque están de moda. Las dietas deben ser en todos los casos equilibradas y adaptadas a nuestra edad, sexo, actividad. Lo mejor es consultar con un nutricionista que nos haga una dieta personalizada.
  • Tomar cualquier cosa que caiga en nuestras manos. Si deseamos ayudarnos con algún producto drenante o para quemar grasa, acudir a la farmacia donde nos pueden asesorar sobre que producto de medicina natural es el más adecuado en cada caso.

¿Dieta para Adelgazar Sin Gluten? Es bueno o malo

Lo último de lo que más se habla en lo referente a dietas para perder peso y a la que muchas famosas ya se han sumado, es la dieta sin gluten.

Consiste en seguir los hábitos de una persona celiaca. Victoria Beckham, Gwyneth Paltrow o la misma Lady Gaga parece ser que la siguen.

Los que la siguen eliminan de su dieta los cereales que contienen gluten, es decir, trigo, cebada, centeno, avena y la espelta. Estos cereales son muy comunes en nuestra alimentación: están en el pan, las galletas, los cereales de desayuno, la pizza, etc.

Llevamos tomando este alimento 10000 años desde el desarrollo de la agricultura. Pero ahora los partidarios de la dieta sin gluten, afirman que nuestro sistema digestivo no acepta bien este nutriente, pero que se sepa, quienes realmente no pueden tomarlo son los celiacos. Además hay un 6% de personas con sensibilidad al gluten pero para ellos existen soluciones específicas.

Incluso se dice que tienen menos calorías los alimentos sin gluten pero para desmentir esa afirmación basta con consultar cualquier tabla de calorías.

Está claro que si seguir esta dieta supone para la persona que lo hace dejar de tomar una cantidad considerable de pizza, pan o galletas, adelgazará; pero por la misma razón que si deja de tomar fritos, es decir, si reduces el consumo de calorías o de alimentos altamente calóricos, adelgazas.

Y los nutricionistas advierten del peligro que supone llevar a cabo una dieta de este tipo sin el control de un experto, puesto que eliminar grupos enteros de alimentos puede llevar a un desequilibrio nutricional que para evitar debe ser supervisado por un experto nutricionista. Como dice el presidente de la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas Giuseppe Russolillo “mientras que un celíaco sí está concienciado de que va a comer pan sin gluten, el que quiera perder peso lo acabará eliminando y con él y una serie de hábitos saludables como, por ejemplo, tomarlo con aceite de oliva».

Deja de Fumar y Baja de Peso

Con la nueva ley antitabaco son muchas las personas que por fin se deciden a intentar dejar el tabaco. Es un buen momento, ya son muchos los lugares donde no se puede fumar lo que ayuda a no encender ningún cigarro. También ayudan los nuevos dispositivos para dejar de fumar sin efectos secundarios que venden en las farmacias, como ejemplo, el famoso Arkocig. Y aunque los beneficios de dejarlo son evidentes sobre todo en cuanto a salud se refiere, hay quien teme el sobrepeso que se suele producir al principio.

Es verdad que los primeros  meses aproximadamente se cogen de 2 a 4 kilos. Esto se debe en parte a la ansiedad que genera la deshabituación del tabaco que nos lleva a comer un poco más de lo habitual, y en parte se debe al metabolismo que se enlentece ligeramente al dejar la nicotina, el gasto de calorías de nuestro cuerpo es menor, haciendo que las mismas calorías ingeridas nos engorden un poco más. También es verdad que luego estos kilos se pierden,de manera natural, una vez que el organismo se adapta a la falta de nicotina y otros sustancias del cigarrillo. De todas maneras este pequeño incremento del peso no es ningún riesgo para la salud y simplemente debemos reducir un poco el consumo de calorías, aumentar el gasto con ejercicio o con alguna planta con esta acción como es el citrus o el té verde.

Claro que no debemos cambiar un hábito nocivo por otro, si por dejar de fumar nos pasamos a la comida basura, snacks o bollería, mal vamos. Es normal con la ansiedad comer un poco más al principio, pero ya digo que eso causa unos pocos kilos, y no 10 o 12 como algunos manifiestan. Si eso ocurre es por una mala alimentación. Por eso al dejar el tabaco debemos fijarnos en nuestra alimentación intentando llevar una dieta sana y, sobre todo al principio, una dieta equilibrada y depurativa que permita eliminar las toxinas acumulados por el hábito de fumar. También la dieta nos puede ayudar a superar la ansiedad. Algunas recomendaciones al respecto:

  • Prescindir de excitantes como té o café… y ayudarnos de plantas como valeriana o amapola de california para calmar la ansiedad, vencer el mal humor y combatir el insomnio.
  • Aumentar de manera moderada el consumo de cereales integrales, leche (semi o desnatada), lechuga, frutos secos y plátano.
  • Poner en práctica una dieta depurativa rica en alimentos como borraja, alcachofa, caldo depurativo-drenante de apio, puerro, cebolla y perejil… incluyendo plantas que ayuden a combatir la retención de líquidos y a eliminar los tóxicos del tabaco, como son la alcachofa, el diente de león o el cardo mariano.
  • Si siempre destacamos la importancia del agua, ahora debemos tenerla todavía más en cuenta. No bajaremos del litro y medio diario.